lunes, 10 de enero de 2011

Cómo hemos cambiado


Estar emocionado es, después de todo, estar invadido.
Es ceder a lo ajeno, ser manipulado, vencido,
y ver romperse esa parte de uno mismo
que separa el yo del yo no (...)
Paul Valery

No quiero una nostalgia lastimera. Es en el silencio donde pronuncio como humo vuestros nombres, tal vez equivocados, sin embargo. Todos los pies a un reencuentro y no conozco más que recuerdos sin memoria, todo lo que me dejaron guardar las grandes gafas de la adolescencia, el sonoro tacto de la niebla. Y míranos, de aquella charca estos lodos, este amor repetido en la secuencia del tiempo, como si nada hubiera pasado de orilla a orilla y ahora nuevas criaturas leerán nuestros diarios con ojos de pasado. No somos tan viejos, nos hemos acercado sin aspavientos, con la sorpresa de vernos guapos, bien educados pero los mismos. O no. Los iguales cuerpos, los idénticos ojos y no los mismos. Puede ser que en el espejo de la mirada ajena haye encerrado el trozo azul que fui un día de verano y en otra la espectativa de lo que pude haber sido y derrepente... he ahí la sorpresa y el convencimiento: No somos, después de todo, los mismos y lo seguimos siendo.
N
Foto: Pies de reencuentro 2011. Nares Montero

4 comentarios:

Avispita dijo...

Eres la misma, Nares. La idealista, la vanguardista, la maternal, la comprensiva, la fiel, la sensible, la inestable, la luchadora, la afortunada. Eres la misma, en una edición revisada y encuadernada de lujo.

trovador errante dijo...

Sigue creciendo niña roja, que eso de cambiar es muy difícil, es más trabajo de escultor que de modisto...

Un abrazo grandote!
Kike

Elena Lechuga dijo...

¿y cómo ser
sin dejar/dejando
de serlo?
¿cómo ser siendo?
¿cómo estar existiendo?

tomas rivero dijo...

Lamento,pero no,incorporar un largo texto explicativo a esta opinión tuya, Nares. Es en los poemas donde encontramos puertecitas para salir corriendo a otra "posibilidad" de, como dice Elena, seguir siendo. El poema es una "gran revolución". Aquí la pregunta podría ser ¿para qué me quieres usar, siendo como somos cada día que pasa el mismo aquel que fue? Sería bueno leerse el "Sermón de ser y no ser " de Agustín García Calvo. Allí hay un ser que siendo el que es, el mismo es que está por todas partes.
Creo, nunca por fe, en las revoluciones. Creo, porque no dependen de mí que se produzcan, se producen sin mi intervención. Así que protagonizar alguna es un privilegio.Las revoluciones están por todas partes. Nuestro cuerpo está en permanente revolución, organizándose cada día para la siguiente revolución, con una armonía tal, que esta nos permite dudar de que dentro de nosotros se pueda producir algo salvaje. Nunca somos el mismo. Cada día hay algo distinto en nosotros, se producen cambios.
No lo dudes, en la mirada ajena está aquel paisaje que olvidamos: el otro está para evocar nuestros recuerdos.