jueves, 28 de octubre de 2010

La Rival (Sylvia Plath)


Si pudiera sonreir la luna, se te parecería.
La misma impresión dejas
de algo hermoso, mas aniquilador.
Ambos gustáis de pedir la luz prestada.
Su boca en O se lamenta del mundo: la tuya no se inmuta.

Convertirlo todo en piedra es tu primer don.
Al despertar, me encuentro en un mausoleo: asimismo aquí estás tú
golpeando tus dedos sobre el mármol de la mesa, en busca de
cigarrillos,
tan malévolo como una mujer, no tan nervioso, y
deseando decir algo para lo que no hay respuesta.

Tambien la luna humilla a sus sujetos,
pero resulta ridícula de día.
Tus insatisfacciones, por otra parte,
con amorosa regularidad llegan a mi buzón,
blancas y en blanco, expansivas como monóxido de carbono.

No hay día en que me libre de tus nuevas,
paseándote por África tal vez, pero pensando en mí.

Sylvia Plath
Foto: Nares Montero 2010

3 comentarios:

trovador errante dijo...

Rebuena, y como siempre entros nos, no casual verdad?

Más muacks!,
Kike

Voltios dijo...

besos y mas besos para la nares de ojos acuosos, buen poema de sylvia y la foto tuya muy muy buena, que crees que no te lo iba a decir. petarda, jajajajaja, muack

Mario dijo...

Felicidades, sin más, por tu forma de poemizar. Es genial como, con tan pocas palabras, se puede construír tanto... tanto...

Un abrazo, lunero

Mario