jueves, 4 de noviembre de 2010

El origen perdido

El lector conoce que
ningún lunes es inofensivo.
El inicio suele erigirse
como un monumento,
un coloso, becerro de oro;
pero puede ser menudo y hermoso
como el desdén o un pendiente
mecido por el viento.
Entonces siente el movimiento en los pies
como en el lomo húmedo de un cocodrilo
o en el minúsculo vuelo
entre el negro plumón del mirlo.

Todo es misterioso jubileo,
sueños de cloroformo,
futuro miedo.
No existe ferroso comienzo
ni escritor inofensivo.

N. Montero
Foto: escondid2010. Nres Montero

3 comentarios:

☆Vale dijo...

todos somos cocodrilos
quieren nuestra piel

trovador errante dijo...

Muy gráfico niña. Sería bueno que ese comienzo fuese inofensivo, que fuese sin poder ofender porque por algo es, y eso no puede ofender, si no se fuerzan las cosas...

Un beso inofensivo,
Kike

Perfecto dijo...

La verdad es que tu poema me mueve un poco a desconcierto, pero quizás se deba a ese orden perdido, en que andamos todos, sintiendo que los pies nunca estan seguros.
De todas formas, el jubilo parece resplandecer. Así debe ser.

Un abrazo.