miércoles, 1 de septiembre de 2010

Cita: Tremendo delirio



Por qué te vas

Llegamos al amor como al buen tiempo, con ganas de sudar y divertirnos. Y todo es un calor en escalera con los ojos en blanco y las manos amargas, así es como llegamos al buen tiempo.
Ya estábamos pensando en otra cosa.

Ah, pero hasta el cuarenta todo es sayo, no iba a ser tan fácil, una broma como un cubo de agua en la espalda del frío.
Si ya se había derramado en todas alfombras la ausencia del fuego, todas las contraventanas abiertas al sol como una planta la casa, todas las espaldas un verde picor.
¿Cuántas veces puede alguien resignarse? ¿cuál es el número exacto de veces que le son dadas a uno para encojerse de hombros y bajar los ojos? ¿es cierto el rumor que afirma la finitud de los suspiros?
Las buenas noticias tienen apariencia de espejismo. Tienen siempre visos de broma de mal gusto. Sospechosas como un final feliz.

Antonio Rómar
Extraído de su blog: Nadie nos toca los huevos
Cartel : Harpo Comunicación
Organiza: Editorial Ya lo dijo Casimiro Parker



Nota de la Bloguera: A mí este texto me encanta... qué queréis que os diga?

3 comentarios:

trovador errante dijo...

Y a mi niña, y los dos anteriores. Disfruta esta noche y que siga el baile.

Un besazo,
P.d.: por acá estoy en aras de dejar el espidifen...(más que nada, de hacerme el nada...)

Mararía dijo...

y a mi también¡¡¡ asi que te agradezco el compartirlo ;)
"sospechosas como un final feliz" ciertamente... uauu...

Pepe dijo...

Es muy extraña la apreciación... Al menos para mí. Pero tiene algo de razón. Y a veces pienso que si cambiaramos la dinámica de las espectativas, invirtiéramos el foco de la sospecha, pasarían más cosas bellas. Creer es crear, elijo creer que va a suceder lo bueno.
"Yo creo y con eso basta"
Besos, me gustó mucho tu espacio!