lunes, 29 de diciembre de 2008

Odio la rima fácil o Reincidente

Querido:

Comienzo encendiéndome un cigarrillo después de la (1,2, 3..) octaba palabra escrita y pienso que no sé que contarte ni que decirte a estas alturas del partido. Fumo demasiado. La familia bien, gracias. Mi madre como siempre en su no parar de trabajar y sus desvelos, y sus chistes malos a la hora de Arguiñano. Los demás igual o eso creo, no los veo o no se dejan ver y eso en mi familia, ya sabes, son buenas noticias. Tampoco soy yo, ultimamente, la que más se prodiga.
Ando con la mochila cargada, con mi síndrome de Diógenes a cuestas, lo mío son los síndromes desde pequeñita. Llevo partituras en los costados, la pua de algún guitarrista en la cartera, algún porro consumido en mi adolescencia tardía, la mirada de un hombre que me negó tres veces en la oscuridad de un huerto, gran corazón y poca fe la de aquel bendito al que aún sueño. Llevo diosas temporales de las que colecciono discreta. Las pezuñas y los estertores de una muerte entre las manos, despedidas en el gran teatro y los piropos de algún viejo sátiro.
Llevo vestidos largos y labios rojos, Salamanca a un paso, los abrazos de algún gigante que se aleja y no deja rastro. Anda en mi equipaje un puñado de tardes y guitarras, salmorejo, vinos y zapatos. Noches que se llevan la inocencia, poesías con recargo, Trivial a la intemperie y un tractor que nos abduce después de risas y baños. Carcajadas, borracheras, conciertos y retratos. Un no se atrevió y yo aquí sentada esperando, un se acabó lo que se daba, un volveremos a encontrarnos. Sigo llevando mis nalgas frías a todos lados, lentillas de colores, periódicos y flores que se deshacen en las manos. Me deshice de anillos, pendientes y collares, ya no llevo alajas ni pertenezco a nadie. Errores de nunca más, el salto mortal de algún canario, entradas para un paraiso desierto de ti a mi lado. Llevo rimas que me aturden, mil cuentos de asesinatos, el talento arrugado en el dobladillo del refajo. La eurocopa y el único momento en mi vida en que me puse una camiseta con la bandera española. Anuncios del tipo: Si eres legal, eres legal! (wow!) (¬¬) mejor los olvidamos!.
También llevo las listas de todo lo que se quedó pendiente. Esas, son las que más espacio ocupan. Que se le va a hacer querido, no puedo tirar nada y soy reincidente.

Nares Montero

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso, seguiré leyendo
Ni arrepentimiento, ni pudor
y sí cariño
Besos y Felices Fiestas

Nares Montero dijo...

Gracias... esta también es tu casa
Felices fiestas!

Pedro de Mingo dijo...

Me encanta
definitivamente
p.d. a ver cuando inauguro esto jaja
Feliz año!

technology dijo...
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