jueves, 4 de marzo de 2010

Me canso

¿Sabes que pasa? Que me canso de escribirte, que me canso de tus nubes y claros. De tus lluvias ácidas, de tus nieblas disuasorias. Me canso del parte meteorológico, porque nunca nos contamos las cosas por datos y estadísticas y no quiero empezar ahora. Me axfisian los cables de los que pendes, el telar maltrecho no aguanta más nuestro peso y es que los dos somos de buen comer. Las victorias, si alguna vez las hubo, me saben a algodón y no vengo de huracanes en el fondo de la boca. Que tu ausencia, como las de los que te precedieron, es más palpable que todas tus ganas. Que el juego quedo en tablas y si quieres ganas, si quieres ganas. Pero no te atreves. Demasiada chicha para tan poco diente. Y soy yo la de los dientes pero eres tú el que da bocados vacíos a la noche. Así que chico no marees. No vengas con todos los colores en la mano y tus teorías de la luz y que si quién me ha robado el bocadillo y si acaso muerdo es por descuido y blabla y no hablo más. Jum! Basta!
Una palabra tuya bastará para... destrozarme.
Ya lo hiciste antes. No te hagas el sorprendido. Que tus olas y tus vientos ya los conozco, no te jactes de haber sobrevivido mis tormentas, que apenas te he rozado. Contigo he sabido ser tan sutil, tan dúctil. Enfermera, matrona, compañera. No estamos en la misma guerra. Y sin embargo si. Sin embardo dónde. Sin embargo qué. Desdicha. Me suben babosas por las piernas y tú, no vienes ni aunque te mueras, de frío, de corazón maltrecho y ponzoña. De amor. Mentira, de amor no. Nunca tuviste suficiente para los dos, y yo ya me he cansado.

Dibujo y texto de Nares Montero
Aclaración sobre el dibujo: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, o no.

5 comentarios:

Sakura no Monogatari dijo...

Wow!

Oihana dijo...

¿Sabes qué me pasa a mí bella Nares? Que esta historia me suena tanto que si me dices que me has estado espiando y has escrito un capítulo de un pedazo de mi vida con toda la información recopilada, te creo.

Te voy a decir una cosa, pero no se lo digas a nadie: cualquier día de estos, cuando esto se te pase, y cuando podamos sentarnos las dos mano a mano frente a una copa o un café y un cigarrito, te contaré un secreto, y entonces comprenderás por qué tú y yo sentimos tan parecido y tan de cerca.

Mientras sólo nos quedan nuestras palabras, las tuyas mejor usadas que las mías, para mostrar nuestra sensibilidad al mundo.

Un beso!

emilio dijo...

Poner final a eso no es fácil... pero si posible.
Valentia.

Un abrazo.

trovador errante dijo...

Bien dicho niña roja, muy bien dicho. Hay que poner a cada uno en su sitio.

Al bueno de Quique G. lo veo en una semana por mis barrios...genial cancion, como tantas de Quique...

Un abrazo,
Kike

Nares Montero dijo...

Monogatari! Yo quiero acompañarte en tu misión! (tú me entiendes!jijiji)

Ohiana, quiero tomarme ese cafe, cigarri, cañas oloquesea contigo cuando quieras! Estoy segura de que tenemos conversación para rato.

Emilio, no es fácil, nada fácil... y yo soy reincidente. Pero bueno habrá que sacar fuerzas de flaqueza.

Kike!!! Albaricoque mío! Disfruta de Quique y su música... me encanta! pero me pone tan triste!

Besos papirofléxicos!
N