jueves, 28 de enero de 2010

En manos ajenas



Es extraño
el comportamiento
humano.



Cuando ese hombre mayor,
desconocido,
tocó la mano de ella,
jóven,
prostituta,
reconocida por mil hombres
y como una gota de llúvia
erizó sus razones

de mujer y puta
de mujer y madre
de mujer e hija
mujer angustia
mujer rutina.

Ese desconocido, ese,
que se reía de sus ocurrencias y
era suave
en su aproximación fronteriza
y delicado
en la ejecución
de no hacer ....................nada,
en dejar que el tiempo
haga su trabajo,
en no hablar
por no encontrar la palabra

oportuna
adecuada
precisa.

Y en todo ese estar,
en esa exposición de espacio vacío
nunca la hizo
sentir
extraña.

Pensó que quizá
lo más cerca
al paraíso del prójimo,
suyo ............................. propio,
a esa fábula,
podía ser
que él siguiera
sujetando su mano
y lloviéndola
a gotas de silencio.


Dibujo y poema de Nares Montero

4 comentarios:

Giovanni-Collazos dijo...

Muy bien, este poema me ha gustado.

Un abrazo!

Gio.

Voltios dijo...

la imagen del hombre mayor cogiendo la mano a la reina de la calle, es magistral, me gustó nares, gracias.

Nares Montero dijo...

Gio, me alegro mucho y muchas gracias. Da gusto recibir ánimos cuando la confianza flaquea.

Voltios, más de los mismo, para mi es un honor que os guste a ambos, aunque considero que aún le faltan retoques.

Besos enormes!
N

chincheta dijo...

Chispazo, claridad.
"y lloviéndola
a gotas de silencio"
"la exposición de vacío"
Es bello, gracias por la poesía que te leo. Hermosos los dibujos.