jueves, 4 de diciembre de 2008

Cada día otra

Cada día soy otra.
Un perro me mira desde la puerta. Espera.
Cada día soy otra.
Hoy no tengo disfráz ni zapatillas de andar por casa, por tu casa.
Las manos frias siguen tu ritmo, ciegas.
Esta vida es posible... lo notas? pero no es real... es un juego o un encantamiento o una magia o un simple engaño.
Yo no soy hoy una mis multiples otras, si no una de las tuyas.
Puedo ser casi lo que se te ocurra, aprendo rápido.
Lo deseas?
Sacio, paciente, tus básicas necesidades de hombre peregrino y ermitaño.
Pero soy otra.
La intemperie me impide sentir.
Sentirme las entrañas, los saltos del alma.
Aunque noto la quietud de esta vida tranquila y la anhelo aunque tan cerca no pueda tocarla.
Cada día soy otra, pero hoy no se quién soy.

Nares Montero

1 comentario:

Trovador errante dijo...

Si me permites...

Eres tu, ninguna otra en función de nada. Todo es tuyo.

Hay que tocar nuestra vida, sino...¿qué es?.

¿Y tus necesidades?

Un beso a ti, a ninguna otra.