Antes de salir para Asturias mi ánimo en cuestiones logísticas estaba bajo mínimos. Sólo el buscar la maleta se hacía una aventura tal a la de Frodo y su anillo. Todo se demoraba con la naturalidad que me caracteriza o incluso más. Y aseguro para que así conste que no era porque no tuviera ganas ir sino porque cuando me invade la pereza el mundo, tal y como lo percibo, resulta anestesiado y casi dormido. Los sucesos iban aconteciendo ya de una manera subrrealista y justo antes de que emprendiera camino al norte escuché unas palabras que llevaba esperando escuchar desde hacía 3 años, y de repente todo el lastre cayó al suelo de golpe.
La primera parada, Radio Artenativa, puso el listón muy alto. Nos sentimos como niñas con zapatos nuevos. Es curioso como la distancia es sólo un trámite, la mayoría de las veces innecesario. Mararía, Juan, Luci y Edu parecían más familiares que desconocidos. Nos descubrimos habitantes de un mismo territorio y contrariamente a lo que sucede en otros niveles de existencia no nos hizo sentir amenazados sino alegremente extraños y cercanos. AQUÍ podéis escuchar el programa de Radio Artenativa.
Sergio se había unido a nosotras y añadió a nuestro estado de ánimo otra perspectiva. La decepción porque las cosas no pasaran como estaban planeadas dió paso libre a las bromas y el cachondeo. Decíamos riendo por las calles de Oviedo: Yo viví una bomba atómica de Ada Menéndez en directo! Ya no había nada que no nos hiciera reir hasta el dolor de tripa, y cenar es complicado cuando una se ha tragado un payaso y no deja de hacer tonterías. De camino al Clan art nos perdimos y constatamos, cada vez que preguntábamos por nuestro destino, que normalmente nadie se fija en donde vive. De una media de 10 personas consultadas, y teniendo en cuenta que los puntos cardinales son sólo 4, conseguimos 11,5 trayectos posibles en cualquier dirección. La suspicacia estaba servida: alguien mentía! Pero nosotros reíamos.
Al fin nos recogieron a menos de 50 metros del sitio en cuestión y claro, el asunto era cosa de risa. En el Clan art teníamos el primer recital del viaje. Un recital erótico organizado por los poetas oriundos. El cansancio era palpable pero el ánimo no decaía. Allí nos encontramos con gente a la que veríamos y con la que compartiríamos durante todo el viaje, como a Eusebio, Rémora, Ana Vega y otros más. De ahí a dormir a Avilés donde me esperaba la super familia: Ana, Sandra, Dani y por supuesto Sergio. El viernes comenzó tranquilo pero alegre, unos vermuts por Avilés mientras esperábamos que vinieran las chicas a disfrutar de una comida de dioses. Ana nos había preparado una fabada que, como diría mi madre, no se la saltaba un gitano. Superando el sopor de la hora de la siesta
nos pusimos en marcha camino de Gijón. Presentábamos los libros en La buena letra, una pequeña y preciosa librería que regenta Rafa. Nada podía quitarnos la ilusión. Se nos trató con tanto cariño que yo ya empezaba a pronunciar las palabras que marcarían todo el viaje: Creo que no me quiero ir de aquí. Empezó a llegar la gente, Edu y Mararía, Eusebio, Isaac un amigo venido desde Santander sólo para la ocasión y alguien que nos dejó con la boca abierta, Ricardo Pochtar, que tuvo el maravilloso detalle de regalarme algo que sé guardaré como oro en paño siempre. Presentamos los libros, recitamos y para terminar y como por generación espontánea se creo todo un diálogo fabuloso entre todos los asistentes.
Después una caña e ir a ver una maratón de poesía a la ciudadela. Sidras y conversaciones interesantísimas sobre la literatura y Woodstock. Despedirnos a pie de playa y descalzarse, andar por la arena.El sábado nos despierta tarde y perezosas. El día anda nublado y nuestros planes de playa se anulan en beneficio del descanso y de la siesta. Después arreglarnos, hacer fotos y quedar para tomar algo antes del último recital. Cenar acompañadísimas y la sidra abriendo caminos de no retorno. El recital Heterogéneos, de nuevo en el Clan art, divertido y estimulante. Las cañas y los chupitos no dejan de llegar a las manos y todo el mundo parece feliz y con ganas de darlo todo. Nuestro viaje parece estarse acabando y queremos disfrutar hasta del último minuto y de cada persona, pero en ese momento la que aquí escribe decide que no, que tan pocos días no son suficientes y que me quedo. Que me quedo al menos un día más. Por fin probé la absenta.

Las actividades culturales acabaron esa noche y es por eso que no cuento más en esta crónica.
Todas las personas que nos encontramos, que encontré, hicieron de este viaje un momento maravilloso. Estoy segura de que ninguna se olvidará de estos días y que muchas de las personas que conocimos acabarán siendo amigos. Agosto, este mes de sol, siempre me regala lucidez y alegría y siempre me da motivos para seguir sonriendo.Nares Montero
(Fotos: Momentos del viaje)


19:00h. Comienza el montaje. Los clientes de la tienda Lomography no entienden qué está pasando. Yo tampoco. Pepe me dice que le falta un cable y sin él no podemos hacer nada. También nos falta un sacacorchos y que alguien me dé una bofetada a ver si reacciono.
21:20h La música me mete de nuevo en lo que tengo que hacer. Me enfundo unos guantes negros hasta más allá del codo. Soy Rita con el pelo engominado. Luego un bolero. Cuando canta Pepe respiro por primera vez en al menos 1 hora (nueva plus marca!). 






Este sábado haciendo una excepción iré a un 
Chema Barredo, Danilac, Vale... y otros a los que aún no ubico, no conozco, o, con perdón, no recuerdo. Eso si María Pasión tan linda como siempre, atenta, y entrañable. y las pocas palabras con casi todos. pocas pero bien avenidas. y el recital estupendo. me sentí identificada con esa intemporaneidad. y con su nexo de unión a pesar de sus diferencias. y con la fuerza de Zuñi. y con la sonrisa de Hasier. y con el silbeo de Gio. la maravillosa acogida del Entrelíneas. Camiseta y cuaderno neorrabios@. y volver a pasear. al cabo de un rato de capricho un taxi. llegar a casa. felicitar, regalar, besos abrazos. cena, cenon. conversaciones nocturnas. cama, cama cama... y claro hoy me he dormido. menos mal que ultimamente casi casi sé como teletransportarme.

Nosotras solemos ser críticas aunque de maneras muy especiales y excéntricas pero en el caso de Rafa, da igual si a veces el sonido de la banda tapaba su voz porque el público se la devolvía. Da igual que no cantara todas las canciones... que alguna se quedó en el tintero. Da igual todo porque fue un concierto magnífico. Galileo saltando y moviendo un poco el mundo. Al menos yo me salí de mi órbita y disfruté como una enana y como una bestia parda.
El domingo también hay plan, pero esta vez toca currar. No os he contado que estoy co-coordinando un espacio los domingos,
Ayer lunes, debut de 